El día de la curación o sanación, el día dedicado a nuestro cuerpo, mente y alma, empezó el domingo pasado en Atzaró, con una de esas lluvias rabiosas, tan características de los últimos años en la isla. Fué como si la naturaleza quisiera hacerse muy presente, y recordarnos una vez más, que ella también necesita sanación, que estas tormentas están provocadas por el calentamiento del mediterráneo, y que de nosotros depende su evolución.

El día de la curación o sanación, el día dedicado a nuestro cuerpo, mente y alma, empezó el domingo pasado en Atzaró, con una de esas lluvias rabiosas, tan características de los últimos años en la isla. Fué como si la naturaleza quisiera hacerse muy presente, y recordarnos una vez más, que ella también necesita sanación, que estas tormentas están provocadas por el calentamiento del mediterráneo, y que de nosotros depende su evolución.

Después  de una breve puesta en escena, la madre naturaleza nos permitió seguir con nuestra celebración, con un cálido día de sol, en un escenario tan privilegiado como es el hotel de Agroturismo Atzaró, referente de elegancia y buen gusto, que reivindica con contundencia, la belleza del interior de la isla.

En el festival encontram
os como cada año, todo lo necesario para cuidar de nosotros mismos y salimos de allí como cada año también, con grandes propósitos de enmienda, varias tarjetas de terapias naturales, algún masaje y la asistencia a interesantes talleres multilingües. Disfrutamos admirando las demostraciones de yoga, de aquellos que no se quedaron en buenos propósitos. Conocimos mejor el Feng Shui y pudimos probar cocina natural, ecológica, macrobiótica o vegetariana.

En Atzaró, donde nada se deja al azar y todo está previsto, había zona infantil con talleres de actividades, exposición de artesanos, helados biológicos, lectura de cartas y mucho más.

Al caer la tarde cuando la frenética actividad de unos y otros llegaba a su fin, la música y la diversión ocupaban el espacio y entre risas y bailes disfrutamos todos juntos, del hermoso atardecer de la isla.

 

Muchas gracias Atzaró, una vez más, un excelente evento!!!